Sobre Puerto Vallarta
La historia:
Puerto Vallarta tiene tanto que ofrecerle a todos y cada uno. Meca del turismo desde fines del siglo XIX, Puerto Vallarta ha quedado plasmado en libros y películas. Es el refugio de una gran diversidad de gente —desde celebridades y personas muy adineradas- hasta familias promedio. Conocido antes como Las Peñas, en 1918 se le dio a este municipio el nuevo nombre de Puerto Vallarta. Lugar de tierras fértiles, extraordinarias y abundantes cosechas, atrajo a los mineros, cuando bajaron los precios de la plata, quienes descendieron desde las montañas para poblar Puerto Vallarta. Pero no fue sino hasta 1930 cuando realmente su industria pesquera cobró auge. La pesca del tiburón se colocó a la vanguardia y le dio enormes riquezas a los pescadores, ya que la demanda de aletas y otros productos de este escualo se convirtieron en uno de los principales productos a nivel mundial. Desafortunadamente, esta industria extinguió la población tiburonera del lugar y hoy ya no hay más tiburones en Bahía de Banderas.
Fue durante esta época que el Gobierno mexicano realmente empezó a promover Puerto Vallarta como un destino vacacional. El interés por este rincón tropical exuberante se hizo mayor, pero no fue realmente sino hasta que se filmó La Noche de la Iguana de John Huston y llegó su elenco al que perseguían los medios de comunicación y los reporteros que surgió la fascinación que impulsó la moderna infraestructura que ha hecho de Puerto Vallarta el destino turístico de clase mundial que es hoy.
La explosión demográfica de la década de los ochenta duplicó el número de residentes y visitantes de Puerto Vallarta, y con ello se inició el auge de construcción que persiste al día de hoy, mismo que ha dado por resultado nuevos hoteles, condominios y complejos residenciales.
Si bien ahora Puerto Vallarta tiene acceso a servicios modernos tales como televisión por cable, Internet de alta velocidad y un sistema municipal de agua potable, todavía conserva su viejo encanto y la originalidad auténtica de los primeros días. La hospitalidad de los vallartenses es de leyenda, y en ningún otro lugar de México podrá disfrutar de esta combinación maravillosa en la que se amalgaman el viejo y el nuevo mundo.
La ubicación:
Puerto Vallarta se inserta oficialmente en la Bahía de Banderas que va desde la punta septentrional de Mismaloya hasta el pintoresco pueblo pesquero de San Francisco (conocido como San Pancho entre la gente de la localidad). Estas casi 40 millas de área costera incluyen un paisaje variado y fascinante que va desde las verdes selvas tropicales hasta las áridas y desiertas regiones. Ubicado en las faldas de la Sierra Madre, Puerto Vallarta disfruta de una abundancia de climas en los que puede usted encontrar ríos, montañas, selva y mar.
Al igual que la biodiversidad de su paisaje, Puerto Vallarta es también totalmente diferente. Viajando por la costa encontramos una mezcla de marinas y hoteles ultramodernos al igual que pequeños poblados costeros. En medio de los campos de golf y la hermosa arquitectura del paisaje, existen comunidades cuidadosamente planeadas que se entreveran con pequeños pueblos tradicionales empolvados por el tiempo y llenos de artefactos de épocas ya pasadas.
Probablemente lo más conocido y lo que más guste a la gente que va a Puerto Vallarta sean sus playas. Blancas y doradas arenas las recubren, desde las más solitarias hasta las más populares, donde hay una para cada gusto.
A continuación, mencionamos algunas de las favoritas de la gente de la localidad:
- Majahuitas
Ubicada en una caleta remota y apartada de Puerto Vallarta, la Playa de Majahuitas es uno de los destinos más populares para esnorquelear y echarse clavados. Sólo se puede llegar en taxi acuático.
- Quimixto
Una de las tres playas más apartadas al sur de Puerto Vallarta a la que únicamente se puede llegar por lancha, Quimixto tiene arenas prístinas y restaurantes familiares que ofrecen pescado fresco durante todo el día.
- Boca de Tomatlán
Una caleta en un pequeño poblado a la orilla del mar que se encuentra al borde de la jungla a tres millas al sur de Mismaloya donde la Boca del Río Tomatlán llega a la bahía. De aquí su nombre.
- Mismaloya
Probablemente la playa más conocida de Puerto Vallarta, ya que ahí se filmó “La Noche de la Iguana”, en 1963. Esta playa de 500 metros de largo se encuentra en el extremo de la selva donde el riachuelo de Mismaloya desemboca al mar. Ésta es también un área popular para nadar, esnorquelear y bucear.
- Gemelas
Esta playa está integrada por dos terrenos llanos de arena en forma de media luna. Se encuentra ubicada al pie de la Cordillera de la Sierra Madre. Las olas son suaves y es ideal para nadar.
- Playa los Muertos
La Playa los Muertos recibió este nombre porque hace aproximadamente un siglo hubo una batalla en este sitio, y es actualmente la playa donde hay más acción. Siempre habrá algo que hacer cuando usted vaya.
El Clima
Ubicado en la misma latitud que Hawai, Puerto Vallarta goza de un clima templado durante todo el año que va de los calurosos 70º F hasta los 90º F frescos durante todo el día. Al estar guarecido por una bahía en forma de herradura, es muy raro que haya tormentas tropicales y huracanes. El invierno hace que los turistas que emigran por el frío lleguen hasta este lugar para disfrutar el nado en el océano, asolearse bajo el sol y gozar de las cálidas temperaturas.
Los meses veraniegos traen consigo tormentas y humedad por las tardes, pero incluso durante la época de lluvias, Puerto Vallarta ofrece más de 300 días bañados por el sol.
Población:
Puerto Vallarta es el hogar de una población diversa integrada por residentes nativos, inmigrantes nacionales y expatriados de todo el mundo. Actualmente cuenta con 350 mil residentes permanentes y el turismo hace que lleguen más de 2 millones de visitantes anualmente.
Con la expansión cuidadosamente pensada de la terminal de cruceros, este número aumentará en los próximos años.
Servicios bancarios y divisas:
La divisa local es el peso mexicano cuyo tipo de cambio varía diariamente. Hay muchos bancos en la zona, algunos locales y otros internacionales. Los visitantes pueden utilizar sus tarjetas locales en los cajeros automáticos de cualquier banco o cajero de la localidad para sacar dinero. Lleve efectivo consigo, puesto que muchas tiendas y restaurantes pequeños no aceptan tarjetas de crédito. Le sugerimos llevar billetes de baja denominación para poder realizar estas compras. Al pagar en efectivo, obtendrá un mejor precio, ya que el comercio que acepte las tarjetas de crédito, con frecuencia le cobrará al cliente los costos bancarios de la operación.
Transporte:
México cuenta con un sistema de trasporte nacional de primera clase, y prácticamente le ofrece viajes de lujo económicos en autobús a cualquier destino que elija. Cuando se trate de viajes más largos, disfrutará de aire acondicionado, películas en inglés y español, asientos reclinables y sanitarios.
Al abordar tome algún autobús local, puede viajar por todo el pueblo por el equivalente de cincuenta centavos de dólar americano. Normalmente, estos camiones lo llevan casi a cualquier parte de la ciudad. Si se le va uno, ¡no se preocupe, hay muchísimas posibilidades de que venga uno justo detrás!
Ahora bien, si prefiere viajar en taxi, no tendrá ningún problema en hacerle una señal a uno de los más de mil taxis que hay. Las tarifas se fijan por zona, así que cerciórese de preguntarle al chofer cuánto le cobrará antes de subirse.
Hay que acostumbrarse a manejar en México pero, en general, es seguro hacerlo. Al viajar desde la frontera, cerciórese de comprar un seguro vehicular antes de llegar a México. Las leyes son similares a las de Estado Unidos y Canadá, aunque ligeramente más flexibles. Necesitará una licencia de conducir, plenamente vigente, expedida en su país para poder circular en México.
Delitos:
Al igual que en la mayor parte de los destinos turísticos, usualmente hay estafadores y raterillos. Sin embargo, en comparación con la mayor parte de las ciudades, el índice de criminalidad es muy bajo y los delitos graves son prácticamente inexistentes.
Estar alerta durante las operaciones bancarias, llevar su cartera en la bolsa del frente y hacer contacto visual con la gente son las mejores maneras de impedir que se presente algún evento desagradable.
Propinas:
Se acostumbra una propina mínima del 10% para los meseros de los restaurantes. En caso de quedarse en un hotel o utilizar los servicios del ama de llaves, deje algunos dólares diarios a quien se haya encargado de su habitación. De la misma manera, dé una propina a quienes empacan sus víveres en el supermercado local, así como a quienes lo atienden al cargar gasolina. Bastará con darles algunos pesos. No se acostumbra darle propina al taxista, a menos que le ayude con sus maletas.
Atención a la salud:
Puerto Vallarta le ofrece un servicio moderno e integral de atención a la salud, independientemente del padecimiento del que se trate. Para los chequeos generales y las internaciones a largo plazo, no tendrá usted que ir muy lejos. Hay varios hospitales modernos en Puerto Vallarta e, incluso sin seguro de gastos médicos, los visitantes podrán constatar que la atención es infinitamente más accesible que la que se brinda en Estados Unidos.
Además de los hospitales de clase mundial, hay una serie de clínicas y sanatorios a los que puede acudirse cuando se presente alguna enfermedad. Muchos profesionales son bilingües, así que el idioma no será una barrera para usted.
Ya que los medicamentos que se prescriben con receta médica tienen precios elevados en Estados Unidos y en otros países (a veces son cientos de veces más caros que en México) mucha gente decide vivir o venir de visita a México normalmente para ir al dentista o hacerse alguna cirugía mayor.